Fue un gusto verte
«Fue un gusto verte» es un poema que refleja ese instante inevitable en que, después de mucho tiempo, volvemos a cruzarnos con alguien que alguna vez fue el centro de nuestra vida. El corazón lo reconoce, pero ya no late con la misma ilusión de antes: el amor se transformó en recuerdo.
Este poema nos muestra cómo el tiempo enseña a superar, a guardar silencio y a seguir caminando sin detenerse. Porque aunque alguna vez hubo preguntas, afecto y nostalgia, hoy basta con una ligera sonrisa y un simple saludo. La vida sigue adelante, y el corazón aprende que soltar también es una forma de libertad.
Fue un gusto verte
Te vi,
después de mucho tiempo te vi.
Mi corazón se asustó,
pero no se aceleró.
Mi corazón te reconoció,
pero ya no se ilusionó.
Te vi,
después de mucho tiempo te vi.
Pensé en hablarte,
saber cómo estaba tu madre,
quizás saber si comías saludable…
No sé… quizás saber…
Te vi,
pero no dije nada:
silencié mis palabras.
Aprendí que, si aún duele,
es mejor seguir de frente.
Y, si ya no duele,
un saludo puede ser suficiente.
Así que sonreí ligeramente,
saludé y caminé sin detenerme.
Te vi,
ya olvidé quererte.
Fue un gusto verte.
Autora: Yelsi V.P.